Cuan tonto y débil eres delator, cuando muy a tu pesar te apartan buscas explicaciones que más bien parecen justificaciones, incluso para aquellas acciones que no tienen sentido. ¿Y aun en contra de todas las pruebas te sigues engañando a ti mismo? Que ciego eres, delator.
Cuando por fin sanas tus heridas y quieres demostrar que estás bien decides enfrentar tus debilidades, explicarlas y tal vez comprenderlas, y aunque quieras sorprender siempre eres tú el sorprendido. ¿Olvidaste acaso ya que cada golpe es más duro que el anterior? Cuan estúpido eres, delator.
Hoy terminé de ver la Trilogía Qatsi, un camino que inicié movido por la tentación de conocer la banda sonora que pasó a la historia como la primer producción de Phillip Glass para cine. La trilogía no es fácil de conseguir en videotiendas y ni siquiera pude conseguirla completa en los cineclubes; no existiendo otra opción he tenido que optar por bitTorrent.
Me tomó casi año y medio ver las tres películas, porque la densidad que experimenté con cada una ameritaba un tiempo intermedio para integrar tanta información. Tal vez sea yo quien no es capaz de verlas todas de seguido, puede ser que para otros sea sencillo verlas una detrás de la otra, pero para mi eran tan irritantes y a la vez poéticas y esperanzadoras que debí dejar espacio entre cada una para darle un respiro a mis sentidos.