Turismo guiado y seguimos de compras

marzo 9, 2007 Publicado en Viajes • Ver en Panoramio
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Ciudad de Panamá ha creado una industria turística ordenada que facilita visitar los diferentes sitios de la ciudad e incluso del país. Al comprar el pasaje en Colombia ya estaba reservado un tour por la ciudad que incluye una visita a las esclusas de Miraflores.

La zona del Canal fue por mucho tiempo administrada por los EE.UU. y el paso era restringido para los panameños. Esto constituía una cicatriz gigante que cortaba a Panamá en dos partes, tanto así que en muchos mapas viejos se ve a Panamá cortado como si le faltara algo en la mitad.

El Canal es estratégico para la economía de EE.UU. porque la mayoría de las mercancías que pasan por Panamá salen o llegan a un puerto en las costas norteamericanas. El primer intento por construir el canal lo hicieron los franceses a finales del siglo XIX, pero desistieron por causa de las enfermedades y las insalubres condiciones de la zona. Posteriormente cuando en Colombia se inició la guerra de los mil días el departamento de Panamá buscó su emancipación y la consiguió auspiciado por el gobierno de los EE.UU. quienes ‘compraron’ la independencia del departamento. Hay una obra de teatro muy interesante al respecto: I took Panama.

Una vez Panamá fue independiente no pasó mucho tiempo para que se iniciaran las obras del canal cuyo primer objetivo fue el saneamiento de la zona, acción de suma importancia para el proyecto, tanto así que se reconoce al inventor del DDT su importancia en la construcción del canal aunque su relación fuera indirecta.

 

Desde el momento en el cual el canal retornó a manos del pueblo panameño se creó una industria turística al rededor del canal que ofrece visitas a las esclusas o viajes a través del canal. Como la zona fue desarrollada inicialmente por empresas norteamericanas y su administración corrió por cuenta de ellos hasta hace poco, todas las construcciones del canal siguen el estándar norteamericano, es decir, ‘en grande’. El complejo de las esclusas de Miraflores ofrece entradas amplias, con miradores y ventanales grandes. Yo me doy cuenta de este tipo de detalles porque por regla general en Colombia no quepo en los buses, me golpeo con varias puertas y me estrujo al pasar por un contador de lo que sea, porque en Colombia seguimos el estándar ‘en pequeño’.

Cuando un carguero ingresa a la zona del canal el capitán entrega el mando a un operario de la Autoridad del Canal de Panamá, quien guiará al carguero hasta salir del sistema. La administración del canal está comprometida a llevar un barco de un extremo al otro en 8 horas y por eso toda la zona del canal trabaja como un reloj, algo extraño si pensamos que está en latinoamérica, pero que es lógico por estar basado en estándares administrativos norteamericanos.

Dentro de la zona del canal está el cerro Ancón, el cual tiene en su parte alta la bandera de Panamá, aunque no siempre fue así. Mientras el canal pertenecía a EE.UU. la bandera que ondeaba era la norteamericana lo cual atizaba más el dolor de la cicatriz que atravesaba a Panamá. Cuando la zona volvió a ser parte de Panamá lo primero que se hizo fue enarbolar el pabellón nacional en el cerro, por ello actualmente el cerro Ancón es un símbolo del país pues representa la recuperación total de su soberanía.

En la actualidad se han planeado varias expansiones al canal y así permitir que cargueros de mayor tamaño pasen por él; de momento solo el 25% de la flota mundial puede atravesar el canal debido a las limitaciones en tamaño impuestas por las esclusas. Se proyectó un nuevo juego de esclusas que permite cargueros de mayor capacidad y un mejor uso de los recursos hídricos ya que el proceso actual consume mucha agua proveniente del lago Gatún. Cuando el canal fue proyectado el ingeniero en jefe de la obra había propuesto que las dimensiones de las esclusas fueran de un tamaño mayor a las actuales. El nuevo juego de esclusas van a tener unas dimensiones similares a las que había propuesto inicialmente el ingeniero en jefe de la obra.

El Canal queda en una zona donde llueve 9 meses del año, esto permite llenar el lago Gatún a su máxima capacidad y emplear el agua para llenar las esclusas; si no fuera por esto el canal no podría funcionar. Desde la bahía en Ciudad de Panamá se inicia el trayecto hasta las esclusas de Miraflores para subir a la represa del mismo nombre, de ahí se sigue a las esclusas de Pedro Miguel, se continua por el Corte Culebra hasta el lago Gatún, para finalmente bajar al mar Caribe y la bahía en la ciudad de Colón a través de la esclusa Gatún.

Con parte del material que se retiró en la creación del Corte Culebra se unieron varias islas que estaban en la bahía en Ciudad de Panamá y se construyó la calzada de Amador. Actualmente la calzada es lugar de bares y centros nocturnos, y al final del recorrido hay un Shopping Dutty Free. La calzada también tiene un muelle turístico para los yates y desde ahí se tiene una gran vista de Ciudad de Panamá, en especial de Paitilla que es la zona de mayor crecimiento de la ciudad, impulsado por el auge de la construcción que ha visto la ciudad, que se ha convertido en un emplazamiento estratégico para los negocios del mundo

El tour continuó rumbo a Panamá la vieja que es la zona de construcciones de estilo republicano. Dentro de la zona hay un convento que tiene un madero atravesado de lado a lado de la nave que se sostiene por la presión de las paredes, situación especial que demuestra la estabilidad del terreno, este hecho fue uno de los elementos de juicio con los cuales se decidió que el canal era factible.

Nuestro paso por el centro histórico fue relativamente fugaz, pero ya tendría otra oportunidad de visitarlo posteriormente, sin embargo algo que llamó mi atención fue el cordón de miseria que hay al rededor de la zona de Panamá la vieja. Antes de entrar al centro histórico se pasa por calles enmarcadas en casonas viejas de madera que parecen todas a punto de caerse, incluso en las noticias locales era común leer sobre casas de la zona que se caían a diario, muchas de ellas con varias familias viviendo en el interior. Es absurdo ver cómo un país por el cual pasa gran parte del comercio mundial y que está actualmente viviendo un auge excepcional tenga estos problemas, pero al parecer el canal no da para sacar adelante su pueblo. ¿Será negligencia de sus dirigentes o pereza del pueblo panameño? No se me haría raro que fuera una suma de las dos situaciones, algo común en latinoamérica.

Y retomando sobre la extraña simbiosis que existió entre EE.UU. y Panamá hay que decir que la invasión para derrocar a Noriega se inició por esta parte de la ciudad, pues la sede de gobierno está ubicada en la zona histórica y el cuartel central de defensa estaba en las zonas aledañas.

El bus turístico terminó su recorrido en el Albrook Mall. Este es tal vez el centro comercial más importante de Panamá, con espacios para múltiples actividades comerciales y de servicios. Si bien Los pueblos es algo aterradoramente gigante el Albrook Mall es un centro comercial tal cual lo entendemos. Además es de anotar que tanto Albrook como Los Pueblos pertenecen al mismo grupo comercial.

Tal vez la situación que más me llamó la atención de Panamá la viví al caminar por este centro comercial, cuando al llegar a un cruce de tres pasillos vi cómo por uno venía un grupo de mujeres árabes con burka, mientras que por el otro corredor venía un grupo de judios, con kipá algunos. Los dos grupos se encontraron en un punto de los pasillos y siguieron su camino sin problemas. Parece que el problema entre árabes y judíos solo lo viven en aquella reducida franja de tierra formada por Gaza, Israel y la Rivera Occidental.

En cuanto sentí hambre pasé al área de comidas del centro comercial, que me dejó totalmente anonadado por la cantidad de locales y el tamaño del área de mesas. Había un tren eléctrico que rodeaba toda el área de comidas, un detalle muy kitch si me permiten decirlo, el cual se tarda casi 10 minutos en recorrer el mall de comidas; no es un tren que vaya muy rápido pero de todas maneras puede dar una idea del tamaño del área. Después de hacer algunas compras me senté a tomar un café, pero me supo raro, ni punto de comparación con la suavidad del café colombiano.

El portátil desde el cual escribo estas notas lo compré en ese centro comercial. Algunas personas me dicen que en Colón lo habría conseguido más económico, lo más seguro es que sea cierto, pero no estaba en los planes viajar a Colón así que no dejé pasar la oportunidad.

Como dato final, el centro comercial fue construido en lo que antes era zona del canal de Panamá perteneciente a Estados Unidos.

Nota: ver la primera nota del día 7 de marzo de 2007 para una aclaración sobre las diferencias de precios con Colombia.

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