Colonia / Uruguay

abril 18, 2007 Publicado en Viajes • Ver en Panoramio
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Al otro lado del Río de La Plata está Uruguay, pero la otra orilla está tan lejos que hacer un puente es complicado, así que para ir hay tres opciones, en avión hasta Montevideo en un vuelo de 35 minutos en avión y 3 horas en los aeropuertos, por tierra subiendo hasta muy lejos a un lugar donde sí se pueda cruzar, o por ferry atravesando el río. La línea Buquebus es la empresa que ofrece el servicio de ferrys, tanto para pasajeros como para carga y vehículos, el coste es mucho mayor al del viaje por tierra pero el tiempo que ahorras lo justifica. El puerto de embarque está justo al frente de Divino Buenos Aires en Puerto Madero y como el destino es otro país se debe pasar por el proceso típico de migración, con la persona con cara de ogro incluida. El servicio es muy puntual y desde Buenos Aires hasta Colonia se demora 50 minutos y mientras pasas otra vez migración son unos 15 minutos más. El viaje es un largo recorrido con río a tu izquierda y río a tu derecha, nada más que agua y más agua y de vez en cuando un barco que cambia la línea del horizonte.

Cuando llegues a Colonia para seguir a Montevideo lo mejor es comprar el boleto de ida temprano con el tiempo suficiente para estar en Colonia, que pueden ser 4 horas, alquila un carro para esas cuatro horas que te puede salir más barato que contratar un taxi por las mismas cuatro horas porque en Colonia te cobran hasta el aire que respiras, pide un folleto turístico en la terminal del Buquebus y recorre desde la plaza de toros hasta la ciudad vieja, tómate unas cervezas en alguna plaza, siéntate en el muelle de la ciudad vieja y vuelve a la terminal a entregar el carro; eso es Colonia, muy lindo, muy bello, atardeceres hermosos, lugares maravillosos, casas preciosas, pero lo recorres en un momento. Si quieres puedes dormir en uno de los hostales, pero son caros.

La Plaza de Toros fue construida en 1910 y en ella solo se celebraron dos corridas, actualmente está casi en ruinas y se supone que está prohibida la entrada pero puedes pasar por una parte de la malla que está caida. El frontón de pelota vasca se construyó al mismo tiempo que la plaza de toros, en 1983 se jugó un campeonato en él y desde entonces está sin uso y también está descuidado, no encontré forma de entrar en él. El hipódromo está cerca y se siguen corriendo carreras.

Mientras caminaba por la ciudad noté que las casas no tenían rejas al rededor, y según me comentaba la gente la ciudad es muy segura. La avenida costanera es el lugar de paseo en bicicleta y recorre la costa por una de las zonas de playas, en esta parte el río de la Plata no está tan contaminado como en Buenos Aires y no está prohibido bañarse. Al final de la avenida llegas a la zona antigua, mi primera parada en esa zona fue en el antiguo puerto hoy reconstruido en madera, actual lugar de descanso de los pobladores donde se sientan a pescar o a ver el atardecer que dicen son preciosos. Desde ese lugar hacia arriba entras en la zona histórica, con sus calles empedradas, casas españolas y portuguesas reconstruidas a las cuales se les ha eliminado el revoque para que tengan la textura en piedra de las casas antiguas, por ejemplo la Basílica del Santísimo Sacramento tiene las dos torres con revoque y la nave central sin él, al lado está una plaza en donde se han desenterrado los cimientos de la que parece fue la casa del gobernador de la ciudad cuando esta era de dominio portugués la cual fue destruida por los españoles cuando la ciudad pasó a su control. A dos cuadras de ahí está la Plaza Mayor donde están los hostales y desde ahí se puede ir a las ruinas del Convento de San Francisco, junto al faro. A unas cuadras está la calle de los suspiros que era la calle por donde subían los esclavos que venían del puerto. Y unas cuadras más adelante está el portón de campo, conservando la muralla y algunas pilas de su puente levadizo y justo a un lado se puede leer los datos de declaración de la ciudad como un patrimonio histórico de la humanidad.

Media hora antes de lo previsto estaba en la terminal tomando el bus a Montevideo. Mientras dejaba Colonia pude apreciar lo lindo del paisaje, es como un mar verde, sin montañas, bajo un cielo azul profundo con muy pocas nubes, salvo un negro nubarrón al occidente que según supe fue de un torrencial aguacero que cayó en Buenos Aires ese día. Pasaban los minutos y de un momento a otro el bus se tornó rojizo por dentro y vi un atardecer como pocas veces lo he visto, de un intenso brillo que casi duele al mirar y eso explicaría por qué razón las banderas de Argentina y Uruguay tiene el color azul celeste y el sol como elementos principales.

Las vías en Uruguay son rectas dada la facilidad del terreno, pero no encontré intercambios viales en las carreteras, cuando se cruzan varias vías se hace una especie de glorieta para facilitar el intercambio. Solo en el área de Montevideo encontré un intercambio vial. Muchos tramos son de dos calzadas, pero aveces hay tramos de una sola calzada en vías que se suponen son principales.

El terminal de Montevideo es el de Las Tres Cruces, que aparte de terminal es un centro comercial con mucho movimiento. La zona de comidas tiene WiFi así que puse al tanto mis datos y correos mientras comía un ‘chivito’ que es un sandwich pero con la carne desmechada. Un elemento que me llamó la atención fue la cantidad de gente con matero y termo bajo el brazo, era increíble ver a tanta gente, incluso a jóvenes con esta costumbre. Un taxista me explicó que es refrescante y con estos días de calor la gente lo usaba mucho, ponían agua al matero y tomaban de la bombilla hasta que perdiera el sabor y movían la bombilla para cebarla en un nuevo sitio, y así hasta que perdiera todo su sabor, se me hacía raro que dijeran que era refrescante a pesar de usar agua caliente y le comenté sobre los que vi en El Tigre y como chiste dijo «y seguro eran uruguayos», el caso es que el uso del mate es tan extendido que algunos sitios de comida tienen un letrero en el que prohíben su consumo dentro del local, lo cual de cierto modo es lógico.

A la salida del terminal hay un local de información turística desde se puede conseguir cuarto en un hotel. Ah, y no olvides ir a buscar un adaptador de tomas pues son diferentes, claro que algunos hoteles tienen tomas como los de Argentina aparte de los típicos de Uruguay. Ya es muy tarde, así que solo resta ir al hotel y esperar hasta mañana.

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