Girón

mayo 24, 2008 Publicado en Viajes • Ver en Panoramio
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No esperaba encontrar un pueblo como Girón haciendo parte de un área metropolitana, más parece una postal a gran escala de uno de esos atractivos turísticos que conocemos como ‘pueblito típico’, que una población a escasos minutos de una ciudad, y es que Girón no ha permitido que se diluya su atractivo histórico a pesar del embate de la modernidad y su cercanía con Bucaramanga. Prueba de ello es el concurso de balcones que la alcaldía realizó para incentivar la recuperación de ese aire histórico de la población, acentuado aun más por sus calles empedradas y las paredes blancas del pueblo.

El centro histórico de la población se encuentra rodeando los dos parques mas turísticos de Girón, separados uno del otro por apenas unas cuadras. El parque principal se construyó al rededor de un árbol frondoso, como es costumbre en los pueblos santandereanos, pero la ceiba centenaria de Girón murió comenzando el siglo y fue reemplazada por una nueva. La importancia de estos árboles para las plazas de los pueblos santandereanos queda de manifiesto por los recuerdos del luto que guardó la población por la ceiba muerta y los festejos cuando plantaron la nueva.

Al lado de la plaza está la Casa del Fraile, un restaurante de mucha reputación en la población. El local se llama así porque el antiguo propietario del inmueble fue un cura, y cuenta la historia que de niño fue él quien llevó jabón a Bolivar cuando tomó un baño en la pozeta que queda en medio de la casa.

El otro parque, el de ‘las Nieves’, debe su reputación a la capilla del mismo nombre, y es tal la fama de esta iglesia que las reservas para matrimonios se deben hacer con un año de antelación. El mismo parque parece preparado para eventos, adornado con una fila de faroles que enmarcan el recorrido hacia la capilla.

Otro atractivo de Girón son los enyucados, receta original de la costa caribe que encontró un buen repostero en Santander. El propietario del local nos contó su secreto que no es otro que una selección de los mejores ingredientes, y es que para nadie es extraño que los dulces bien hechos saben mejor. De remate junto con el enyucado sirvieron ‘chicha de corozo’, otro producto costeño, aunque no lo recordaba tan fuerte en su receta original. Mientras hablábamos me previno sobre el carácter fuerte del santandereano y su costumbre de hablar ‘golpeado’ aun sin estar molesto. A estas alturas del viaje ya había constatado esa particularidad de los habitantes de la zona en varias oportunidades.

El local tenía en una de sus paredes una copia del cuadro de los puentes de Girón, el cuadro más replicado de la población según se dice. El original fue pintado a mitad del siglo pasado y representa los puentes que cruzan la quebrada que hay entre las dos plazas. Tristemente de aquel paisaje queda muy poco, la quebrada hoy está muy contaminada, sus riveras tienen mucha basura y los árboles que la bordeaban han sido talados casi en su totalidad.

Desde ‘las nieves’ se puede seguir por una falda hacia el malecón, donde queda el palacio del colesterol y su inconfundible olor a grasa suspendido en el aire.

Al caer la noche se puede caminar con tranquilidad por las calles del pueblo, donde la combinación de vías empedradas, paredes blancas y balcones restaurados me sorprendió. Debo admitir que no imaginaba que Girón fuera tan agradable de visitar.

2 comentarios para “Girón”

  1. Elsy Stiebel dice:

    I come from a family of old Giron Santander. La Ceiba is the great tree in the park but it was also the name of a piece of land in my family. My grandfather’s name was Hipolito Herrera. He died poor and old but people knew him. I lived most of my life in the United States and whenever I see anything related to Giron I am very grateful. Thank you for the wonderful job. I have written many poems about Giron, La Ceiba that I remember and the Hanging Bridge that probably does not exist any more. Thank you again.

  2. las historias son muy buenas e impresionantes

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