El arte de programar

diciembre 29, 2009 Publicado en LifestylePunto de VistaSoftware y Hardware

Las herramientas

A finales de 2007, cuando inicié el desarrollo de MudSlide, era apenas un newbie en la programación de WordPress y en la publicación de código abierto. Contaba con años de experiencia como programador, pero hasta el momento todos mis desarrollos habían sido contratados para solucionar situaciones específicas para un único cliente por vez, y en ningún caso había modificado las interfaces más allá de la primera versión estable. Ya había hecho desarrollos en PHP y había empleado librerías que separaban la programación y la interfaz de usuario, incluso había aprendido algunos trucos del lenguaje que le otorgaban cierta ventaja al programar en la Web, y contaba entre mis herramientas con entornos de desarrollo especiales para PHP que automatizaban los pasos tediosos de la documentación. Aun así no estaba preparado para la dinámica de desarrollo y mantenimiento que un plugin de WordPress implicaría.

En especial recuerdo lo molesto que fue hacer el primer cambio en la interfaz de usuario en un plugin por cuenta de mi escaso conocimiento en las herramientas de gettext. Cada nueva frase en la interfaz en aquellas primeras versiones implicaba volver a traducir todo el archivo POT, así que cuando MudSlide superó las 20 líneas de traducción esta opción no era una alternativa que me gustara tomar. Leí los manuales y opté por descargar varias herramientas de traducción de archivos PO hasta encontrar una con la que finalmente me sentí cómodo. Ahora MudSlide cuenta con 76 líneas de traducción y no he tenido que volver a traducir todo el archivo POT.

La otra tecnología que ya conocía pero aun no había aplicado fue el manejo de sistemas de subversiones. Las primeras versiones de todos los desarrollos para WordPress que tenía hasta el momento las había almacenado en mi página personal, lo que reportaba una descarga de apenas una solicitud al mes. Uno de estos primeros usuarios preguntó si no preferiría usar el repositorio de plugins de WordPress, así que con un poco de ansiedad por lo desconocido seguí las recomendaciones para desarrolladores y publiqué las primeras versiones en el repositorio, y desde aquel día mi vida en línea cambió por completo.

Aprender a mantener los repositorios fue un poco más difícil mientras me acostumbraba a las herramientas, pero luego de los primeros 3 o 4 commits ya había aprendido los pormenores del sistema y había definido un esquema propio de manejo de versiones.

Hoy día sigo las recomendaciones de Raymond, ‘Release Early, Release Often’, y mantengo así en movimiento todos las relaciones formadas al rededor de estos desarrollos. Cuando llega una versión en la que siento que hay suficiente sinergia, inicio su ciclo de desarrollo intensivo para revisar los algoritmos, la documentación y validar las salidas, todo con el fin de dar una salto hacia una versión estable.

En conclusión, el haber adquirido un mejor conocimiento de estas herramientas ha hecho que sea más fácil crear, editar y mantener el código.

Regla de la herramienta: la herramienta no hace al fontanero, pero hacer fontanería
es mucho más sencillo cuando se emplea la herramienta adecuada y se sabe cómo usarla.

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2 comentarios para “El arte de programar”

  1. Oyabi dice:

    Hello I have trad your extension for wordpress, can you dm me ? I need your email for send files.

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