Los magos de nuestra era

mayo 11, 2009 Publicado en Punto de Vista

Saber, querer, osar y callar

Volviendo a nuestro campo de acción, es muy común leer informes donde ensalzan las virtudes de un nuevo software, de una nueva máquina o de un nuevo producto dietético, pero un análisis a conciencia en su publicidad es suficiente para encontrar que algo no está bien, aveces solo es cuestión de leer la letra pequeña.

Pero de todos los camelos, el más peligroso de todos siempre viene oculto tras una análisis estadístico. Solo un lector consciente y conocedor de las oscuras artes de la estadística podrá reconocer si la fórmula aplicada en realidad responde a la pregunta del análisis. En la blogósfera alguien hizo eco de los resultados de consultas de Google por términos en el mes de abril de 2009, en donde la palabra Ubuntu había superado en número de consultas la palabra XP, lo que para él representaba un hecho de suma importancia. El problema es que no anexó el listado de las palabras que acompañan los dos términos de consulta en cuestión, porque es sabido que mientras la palabra XP se consulta para modificar temas de escritorio, buscar software y obtener tips de rendimiento, por su parte Ubuntu se consulta en conjunto con palabras tales como bug, problema de configuración y en menor medida para leer sobre sus prestaciones. Estadísticamente hablando, que busquen Ubuntu en mayor medida que XP no es necesariamente una buena noticia. Habría que ver cuántos usuarios únicos buscaron Ubuntu y cuántos de ellos no buscaron ayuda técnica para configurar el sistema, y evitar mezclar peras con manzanas. Pero esto también ocurre en gran medida por las diferencias entre el modelo de mercado de Microsoft y el modelo de mercado del sotware libre, porque para resolver un problema en Windows por lo general llamamos al servicio técnico, mientras que en Linux son los usuarios quienes buscan una respuesta en el éter universal. Es casi un mandamiento de lo usuarios Linux publicar las soluciones que ha implementado para configurar su sistema.

Internet es también el caldo de cultivo idóneo para que estos movimientos se gesten. Linux y el código abierto se han delineado en torno a la realidad que Internet ha ofrecido hasta el momento, la denominada neutralidad de la red asegura que la información fluirá con igualdad de oportunidad entre dos personas aunque los separe una distancia oceánica. Linus Torvalds reconoce que lo mejor que ha hecho en su vida (supongo que se refiere a la vida profesional) fue publicar el código de Linux bajo licencia GPL. Pero ahora la neutralidad de la red se ve en peligro por cuenta de las empresas que no han encontrado la forma de implantar su modelo en este nuevo mercado.

Por mucho tiempo, la humanidad tenía por costumbre compartir su información, pero en algún momento a mitad del siglo pasado un modelo que apostaba por el secreto industrial, las patentes y los derechos de autor, comenzó su ascenso. El valor de un ciudadano fue desde entonces medido en términos de su capacidad de consumo.

Este modelo económico de extracción de recursos, producción, distribución, consumo y descarte ha entrado en crisis, porque este modelo lineal solo es factible en un entorno con recursos ilimitados, y la realidad es que tenemos un solo planeta. La humanidad ahora tiene enemigos comunes que pueden llevarla a la devastación, posiblemente no de forma instantánea como la catástrofe nuclear, pero sí con resultados igual o peor de catastróficos, como el calentamiento global con tasas de cambio superiores a las que ha soportado a lo largo de su existencia. La naturaleza ha mostrado que le es más fácil recuperarse de una catástrofe instantánea que de una catástrofe crónica.

Por fortuna ya se ven algunos cambios en el modelo. Por ejemplo varios laboratorios farmacéuticos han decidido buscar en forma mancomunada una cura contra el SIDA, compartiendo sus conocimientos y retirándolos del secreto industrial. Día con día se van anexando voces que opinan que los derechos de autor y las leyes de patentes atentan contra la innovación y le hacen daño a la industria.

Yo abogo por un mundo donde el conocimiento sea libre. El Dr. Rodolfo Llinas propone un modelo económico en donde se enriquezca la sociedad y no solo el individuo, en lo que él llama un capitalismo al servicio de la gente; el escritor Michel Ende por su parte hablaba de un sistema económico donde el dinero envejeciera para obligar a los grandes captadores a poner de nuevo en circulación sus ganancias. Esta discusión deben hacerla los economistas, mientras que los ingenieros debemos propender por transformar nuestra sociedad hacia sistemas cíclicos que se integren al ecosistema. Pero esta tarea no va a ser sencilla por los mismos escudos mentales que protegen a los usuarios a aprender nuevas cosas. Pero para nadie es una mentira que debemos cambiar con urgencia, cada vez tenemos menos tiempo.

Un punto azul pálido

La calle está llena de voces cuyas conversaciones suenan desinteresadas. Una señora en el bus decía en algún momento durante una charla casual sobre la Influenza H1N1 que no le perturbaba lo que pasara de acá a 50 años porque no le tocaría vivirlo. Mi problema con estas actitudes es que en mi opinión esta mota de polvo que compartimos los seres humanos no es solo problema de cada uno por separado, sino de todos en conjunto, así que por respeto a mis semejantes me siento en la obligación de cuidarla. Si somos apáticos tendremos un mundo apático, si somos desinteresados tendremos un mundo desinteresado, pero si somos conscientes tendremos un mundo consciente. Como dijo Albert Einstein: “solo tendremos el destino que nos hayamos merecido”.

“Se ha dicho que la Astronomía es una experiencia de humildad y construcción del carácter. Quizá no hay mejor demostración de la necedad de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros de una forma más bondadosa, y de preservar ese punto azul claro, el único hogar que jamás hemos conocido.” (Carl Sagan)

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4 comentarios para “Los magos de nuestra era”

  1. leo dice:

    hola seba.

    te queria preguntar como logras el efecto de la visualizacion de las fotos de aqui.

    http://www.sebaxtian.com/fotografia/ocasos-y-albas

    muchas gracias.

  2. jose juvenal grisales lopez dice:

    Hola Sebastian. Me tomo el atrevimiento u oasdía de participar en una discusión a la que no se me ha invitado merced a mi crasa ignorancia en estos asuntos. Tengo entendido que ingeniero deriva de ingenio,que quiere decir constructor de ingenios o máquinas – de guerra preferencialmente, y de ahí al anglosajón – En español deriva de ingenio o habilidad para resolver cualquier tipo de problema practico. Pero no todo es de los ingenieros. Ahora se desarrolla una técnica diferente: se llama nanotecnología y fue desarrollada por los médicos si mal no estoy, nada que ver con ingenieros, pero si con ingeniosos para fabricar mecanismos pequeñisimos que penetran por las venas , que toman fotos del interior de los cuerpos vivientes – y los no vivientes – y hasta efectúan operaciones de alta cirugía con rayos laser y otras cosas, etcetera – a proposito: etcetera quiere decir que no se mas . Y es verdad . hasta luego.

    • sebaxtian dice:

      Gracias Juve por tu participación.

      Sobre la palabra etcétera, tienes razón cuando indicas que es una forma de decir ‘no sé más’, pero estoy seguro que Djisktra lo dejó en ese nivel en su escrito sobre la crueldad de enseñar computación porque ya quedaba clara su idea. En lo personal he preferido no usarla aunque es una muletilla que se presenta casi en forma automática.

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