La Mesa de Los Santos

Mayo 25, 2008 Publicado en Viajes | Ver en Panoramio

Uno de los lugares preferidos por los bumangueses para visitar los fines de semana es La Mesa de los Santos, y lo será aun más cuando terminen el cable aéreo que comunicará los miradores con el Parque Nacional del Chicamocha.

La estación que construyen en La Mesa está justo al lado de donde se inicia el camino de a pie que baja hacia el río, un sendero tortuoso que se recorre, según dicen, en poco menos de una hora, aunque yo pensaría que se puede tomar mucho más tiempo.

Unas cuantas curvas abajo uno puede darse vuelta para apreciar la pared de roca en la cual fueron construidas estas escaleras, bordeadas por los peñascos del cañón. Los muros de contención que sostienen las escaleras crean la sensación de ir bajando entre rocas hacia el río. Más adelante se observa cómo el camino pasa entre algunas casas, para perderse de vista y no volverlo a ver hasta salir ya cerca del río.

El Cañón del ChicamochaEl inicio de la jornadaSosteniendo la laderaEscaleras abajoPanorámica del Cañón del Chicamocha
El Cañón del ChicamochaEl Cañón del ChicamochaParecemos nubesEl Cañón del ChicamochaEl Cañón del Chicamocha
Desde el Cañón del ChicamochaPanorámica del Cañón del ChicamochaEl Cañón del ChicamochaDesde el Cañón del Chicamocha
El Cañón del Chicamocha
El inicio de la jornada
Sosteniendo la ladera
Escaleras abajo
Panorámica del Cañón del Chicamocha
El Cañón del Chicamocha
El Cañón del Chicamocha
Parecemos nubes
El Cañón del Chicamocha
El Cañón del Chicamocha
Desde el Cañón del Chicamocha
Panorámica del Cañón del Chicamocha
El Cañón del Chicamocha
Desde el Cañón del Chicamocha

Cerca de ahí está el lugar conocido como el mirador del Chicamocha, a unos cuantos minutos en carro desde la estación del cable. Desde el mirador se puede ver la curva cerrada que el río hace en su paso por el cañón, rodeando la montaña donde está PaNaChi. Más al occidente hay un conjunto de casas campestres construidas casi al borde del precipicio, separadas del vacío por barandas en madera iguales a las que mantienen a los turistas un paso atrás del abismo.

Toda esta zona de los miradores ofrece una vista sublime del cañón, pero la sensación de inmensidad que se experimenta en medio de esta maravilla natural se opaca un poco ante tanto turista compartiendo el mismo espacio. Para vivir la inmensidad del cañón se debe buscar un lugar sin turistas, y según mi experiencia los caminos que se desprenden de la carretera principal a su paso por el cañón ofrecen ese espacio.

Panorámica del Chicamocha
Panorámica del Chicamocha

La siguiente parada es el mirador de la cascada del duende, que por cuestión de la erosión ha sido desplazada en varias oportunidades. Una malla impide que los turistas se asomen en forma peligrosa al abismo. Hoy la niebla cubre parte de la vista, pero de vez en vez el viento despeja un poco las nubes y permite ver el salto del duende, un hilo de agua que cae varias decenas de metros y donde el viento llega tan fuerte que una llovizna se forma al rededor del salto.

El lugar es visitado por todo tipo de turistas, los que llegaban a ver el salto, los que llegaron porque no tenían otra opción, los que estaban de paseo de olla y los que querían un contacto con la naturaleza. En especial recuerdo a una turista que parecía buscar un momento de meditación sintiendo la naturaleza, sin inmutarse por el paso de los demás. La naturaleza humana es tan amplia y variada que es sorprendente en sí misma.

De vuelta a la carretera principal pasamos por varios restaurantes, todos atestados, pero uno de los paraderos más famosos de la zona no tiene parqueadero para sus cliente, quienes se conforman con hacerse a un lado de la carretera. El puesto ofrece arepa de chocolo y mazorca frita, un menú poco variado en comparación con las viandas de los otros locales, donde ofrecen desde carnes hasta postres, pero es que los colombianos siempre paramos en estos lugares, movidos por el recuerdo familiar de infancia, familia y feria que evoca cualquiera de estos locales. Este en particular se ubica en un punto estratégico, justo en el desvío hacia ‘Casa de Campo’, es decir que todo el que salga de aquella zona pasará por este local sin encontrarse con los otros restaurantes de la otra vía.

El carreteable hacia ‘Casa de Campo’ pasa entre cafetales que están bajo la sombra de los carboneros, si mi botánica no me falla. La población de estos árboles de sombra me parecían muy abundantes en comparación con la costumbre del eje cafetero. En la zona que se conoce como ‘Casa de Campo’ queda un lago, un club y un conjunto de casas quintas donde la alta sociedad de Bucaramanga se codea los fines de semana.

La mesa de Los SantosLa mesa de Los santosLa vida es un viaje...... no te lo pierdasLa mesa de Los Santos
La mesa de Los SantosEl salto del duendeEl salto del duendeEl salto del duendeJuegos
Café santandereano
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El salto del duende
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Más adelante del lago me distrajo un potro que jugaba en compañía de su madre. Algo de esa felicidad se coló en mi alma mientras los veía subir por las colinas de la campiña. Pero la ensoñación se cortó abruptamente cuando un perro apareció de entre el ganado en dirección a donde me encontraba. Venía con cara de pocos amigos y ladrando con fuerza, así que por seguridad volví lo más rápido que pude al carro y observé al perro por el retrovisor mientras me alejaba.

El peaje a La Mesa de los Santos se cobra solo en dirección a Bucaramanga, pero se cobra doble. La carretera bordea algunos precipicios que llegan a ser perturbadores, y las historias locales dan cuenta de varios accidentes en la zona con resultado trágico por la imprudencia de los conductores. Después de recorrer mucha parte de La Mesa noté que no había visto ni un solo policía, y que era común ver personal de seguridad privada por todas partes, todos del mismo grupo, y apostados no solo en las propiedades, sino también en la carretera, los desvíos y hasta en el peaje.

Un comentario para “La Mesa de Los Santos”



  1. FABIAN dice:

    HOLA NO HA HIDO AL CAÑON ROJO DEL ESPINAL ES MUY INTERESANTE, PUES ES REAMENTE LO MEJOR Q HE VISTO EN LA MESA, SE UBICA UN KILOMETRO ADELANTE DE LINDEROS A MANO DERECHA EN LA VEREDA EL ESPINAL BAJO

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