Qatsi

Julio 6, 2008 Publicado en Arte, Lifestyle, Punto de Vista

Koyaanisqatsi (La vida sin balance)

La realidad que fluye se ve tranquila, pacífica, las nubes parecen quietas en el cielo pero en realidad van rápido cruzando la bóveda celeste, la realidad parece en reposo, tan solo alterada por la fuerza de la naturaleza o cuando entra la vida en tarima, pero siempre vuelve la calma, porque las leyes de la vida premian a quienes saben guardar sus energías. Todo parece hecho para mantener un equilibrio en el cual las fuerzas se anulan y así se crea la sensación de calma…. pero cuando una de esas fuerzas crece fuera de su orden la realidad tendrá que buscar de nuevo ese balance perdido, porque ese es su estado natural y hacia allá debe fluir.

La realidad está llena de recursos para todo lo que en ella existe, y el hombre ha aprendido a obtener el mayor provecho de esos recursos, nuestra fuerza cada día crece más y la realidad ha perdido su balance. Hemos aprendido a sacar de entre la tierra los recursos que ella escondía, los hemos transformado para nuestro beneficio sin medir aveces las consecuencias.

Ese afán desmedido nos ha llevado a ser más veloces, ir más alto, llegar más lejos, en una espiral que nos lleva a la rutina, aveces a sentirnos vacíos, aveces a sentir que hemos alcanzado la realización, aveces a sentirnos perdidos, aveces a descubrir que somos dueños de nuestras vidas y a veces a querer dejarla de lado porque creemos que no vale nada. Nuestros rostros así lo delatan, perdidos, alejados, escondidos, felices, divertidos, hemos llegado a un punto donde no parece que sepamos a dónde seguir, sentimos un vacío extraño, como si estuviéramos al final del camino y no pudiéramos ver lo que vinimos a buscar.

La tecnología está presente en todas partes, hoy en día vivimos tecnología, ella nos fortalece, nos lleva más allá, nos hace ir más rápido, pero el que la tecnología llegara a la par con un profundo desorden no quiere decir que sea culpable de nuestro vacío, el problema sigue siendo nuestro. Pero normalmente buscamos culpables para sentir que estamos siendo justos, y olvidamos buscar soluciones.

La humanidad se ha fortalecido de diferentes formas, y ha creado un sistema que mantiene en movimiento sus engranaje, parecemos metidos en algo que nos acelera cada día más, donde creemos que ser competitivos es realizarnos, y vamos tan rápido que olvidamos hacia dónde vamos. Vamos en una carrera estrepitosa hacia algún lugar, justificándonos en las mismas razones que hemos esgrimido por tantas generaciones, vivir para contraer obligaciones, trabajar para pagar nuestras obligaciones, sentir que esas obligaciones son nuestro legado….. y vemos a nuestras familias, nuestros hijos, nuestra casa, nuestra tranquilidad como el objetivo por el cual tenemos obligaciones. Y cada día que pasa vamos más rápido, más veloz, perdemos toda noción del entorno, de la realidad, de lo desequilibrada que está la realidad por nuestro afán, y un día sin entender el cómo la realidad nos detiene instantáneamente y de golpe vemos nuestra civilización que se sumerge en esa espiral buscando una salida mientras más se hunde en sí misma.

Damos un respiro a nuestra vida y nos tomamos un tiempo para observar lo que hasta entonces tan sólo habíamos visto de pasada. Las cosas que realmente importan ya tienen sentido, tomamos el tiempo como nuestro bien más preciado, no como el elemento para hacer dinero, y descubrimos que correrle al tiempo es perder nuestra libertad. Por un destello llegamos a comprender la realidad, ese vacío ahora tiene algo de sentido y entendemos en dónde buscar el problema. La humanidad se nos antoja esperanzadora, somos capaces de una inmensa bondad, pero aun no hemos aprendido a sacar todo nuestro potencial porque nos hemos alejado del equilibrio. Tal vez nos falte aun mucho camino por recorrer, pero tenemos mucho con qué ayudarnos a alcanzar esas metas, podemos ir más rápido, llegar más alto, ir más lejos, solo falta buscar el equilibro en cada uno de esos pasos.

Nuevamente la civilización nos lleva a retornar dentro de la espiral, pero hemos tenido un momento con la realidad y el equilibrio. Los rostros tienen un nuevo significado, ya aprendimos el valor del tiempo y de lo que encierran los rostros, ya no son solo caras, ya vemos en ellos vida.

La fuerza de la costumbre ha hecho impersonal nuestro contacto con el entorno, pero en estos destellos descubrimos nuestro error. Algunos han entendido el mensaje y buscan cambiar la situación, otros se dejan absorber de nuevo en la espiral, otros ni siquiera se dieron cuenta que salieron por un momento de ella.

Aveces por un momento entendemos que el vacío que experimentamos es nuestra sensación de estar llevando nuestra vida fuera de balance.

Páginas: 1 2 3 4

2 comentarios para “Qatsi”



  1. laura Chime dice:

    Wow, mis respetos, para todos estos comentarios, sobre todo, para el de Koyaanisqatsi, soy costarricense estudiante de animacion digital y tengo un proyecto de unas cuantas maquetas, basadas en esta pelicula, que en realidad me impacto, no tenia idea de la existencia de la trilogia hasta que entre a la carrera, y la verdad me a gustado mucho tu comentario me he identificado mucho con el, en realidad andaba en buscar de ‘contaminarme’ con ideas y opiniones, ( me refiero al termino ‘contaminar’basada en El caos del Cerebro, claro esta), y nada mil gracias ya tengo una ‘contaminacion’ mas en mi mente jeje pero esq en realidad las necesito, gracias por explicar tan bien tu punto de vista, felicidades

    chau, y Pura Vida!!!!

  2. sebaxtian dice:

    Muchas gracias por tu comentario Laura, y me alegra saber que mi punto de vista puede ayudar en tu proyecto.

Nombre (requerido)

Correo electrónico (no será publicado) (requerido)

Página Web