Cartagena de Indias
Marzo 13, 2008 Publicado en Punto de Vista, Viajes | Ver en Panoramio
El corralito de piedra es como un vino añejo, con el paso del tiempo años se hace cada vez mejor. Nuestra visita a Cartagena fue rápida y sin guía, pero como esta es una de esas ciudades a las cuales uno siempre quiere volver seguro habrán otras oportunidades. Por mi parte ya he visitado la heroica y en esta ocasión mis intensiones son más visuales que narrativas.
El taxista que nos llevó del Laguito a la ciudad amurallada nos recomendó iniciar el recorrido por la plaza San Pedro Claver que queda al frente de la iglesia de igual nombre. La historia cuenta que al momento de pronunciar sus votos solemnes, Pedro Claver estampó junto a su firma la consigna por la cual se le reconoce: “Aethiopum semper servus”. El esclavo de los esclavos tiene un monumento a su memoria en medio de la plaza, donde eternamente estará dando consuelo y guía a los esclavos.
Seguimos el recorrido está la Plaza de la Aduana, donde se encuentran el monumento a Cristobal Colón y la alcaldía de la ciudad. Una cuadra más adelante se llega a la Plaza de los Coches, donde está la estatua de Pedro de Heredia -el fundador Cartagena- y la torre del reloj, tal vez la estructura más representativa de la heroica. Continuamos rumbo a la plaza de Bolivar y seguimos hasta la muralla norte, desde donde bajamos hasta el baluarte de San Francisco Javier.
De ahí giramos hacia el oriente y continuamos recorriendo los callejones de la ciudad amurallada hasta llegar a la Plaza Santo Domingo, donde nos sentamos por un café mientras ‘gorreabamos’ una serenata de trio.
Al terminar el café y la serenata continuamos el recorrido, pasamos junto a la escultura de Botero que está en la esquina de la plaza Santo Domingo y seguimos hasta la plaza de Bolivar, donde un grupo folclórico danzaba con los aires representativos de la cultura afro-colombiana. Entre el público habían varios turistas observando el espectáculo, de Colombia la mayoría, pero también de varias nacionalidades. En esta plaza está el palacio de la inquisición, al que ya había visitado en anteriores viajes, en donde conocí de primera mano los horrores que en nombre de la cristiandad habían cometido para suprimir la herejía. La institución de la Inquisición es un lastre pesado para la Iglesia Católica. Hoy se le conoce como la ‘Congregación para la Doctrina de la Fe’ y uno de sus trabajos es la justificación de su horroroso pasado. Fue el cardenal Ratzinger -actualmente conocido como Benedicto XVI- quien en 1990 siendo el prefecto de la Congregación para la Doctrina y la Fe dijo que “en la época de Galileo la Iglesia fue mucho más fiel a la razón que el propio Galileo” y que “el proceso contra Galileo fue razonable y justo”, observación con la cual revalida la posición de la Iglesia de abrogarse el derecho a decidir cuáles tesis científicas pueden ser defendidas y cuales deben ser prohibidas.
Al terminar el espectáculo continuamos hacia la plaza de los coches para salir por la puerta de la torre del reloj. Tomamos un taxi y en el camino el taxista habló sobre algunos aspecto particulares del pico y placa de Cartagena. En temporada alta se intercalan las restricciones según si el día es par o impar, dejando de transitar los carros terminados en placa par un día y los impares el siguiente. Manejar en Cartagena en temporada alta debe ser una locura si las restricciones llegan al exceso de sacar de circulación la mitad de vehículos por día. También habló del proyecto de transporte masivo que pasaría por el mar conectando Manga, el Laguito, Bocagrande y el aeropuerto. Con base en este plan a futuro todos los puentes que se han construido sobre el mar y que intercomunican las islas que conforman a Cartagena tienen una altura mínima que permitiría el paso de estas futuras embarcaciones. Aunque el proyecto parece que sigue en vigencia aun no se ve gestiones al respecto.
Volvimos a Bocagrande para ver el atardecer en las playas de Cartagena y para hacer las compras de los recuerdos del paso por la ciudad. Encontramos un local con un nombre muy descriptivo, ‘Camisetas y hasta más’, donde estaban exhibidas las famosas camisetas con el mensaje ‘Un amigo mio que estaba en Cartagena se acordó de mi y me trajo esta camiseta’. Luego de las compras nos sentamos en un local con nombre muy paisa pero atendido por costeños, llamado ‘Arepas pues’, donde paramos a comer algo mientras llegaba la noche.
Algunas personas dicen que el mejor ángulo de Cartagena se ve de noche. A mi personalmente me gusta más de día, pero la vida nocturna de la ciudad amurallada es una de las más intensas que se pueda vivir en Colombia. Cartagena recibe cruceros casi todos las semanas, y los turistas la recorren ávidos de cultura, compras, fotos, recuerdos y rumba; pero también hay varios turistas que la recorren en búsqueda de drogas o prostitución.
Algunos de mis compañeros de viaje que salieron en la noche pudieron confirmar el consumo tan intenso de drogas en los bares, muchos de los cuales continuaban funcionando después de las 4AM a puerta cerrada. Todos estos factores generan un ambiente pesado que se respira en la ciudad en la noche. Soy de los que opina que el que quiera consumir drogas puede hacerlo, o el que quiera ir de rumba puede salir, o el que quiera vivir de la prostitución puede negociar con su cuerpo, pero esta suma de factores está generando resultados catastróficos en la sociedad cartagenera y deben ser tratados con calma por sus dirigentes. Cartagena no es solo Bocagrande y la ciudad amurallada, sus bases sociales tienen graves problemas que se deben tratar sin esconderlos como parece que ha sido la costumbre.

































quiero saber los dias de pico placa porque me vo por tierra para cartagena