Llegamos a Cartagena
Marzo 12, 2008 Publicado en Punto de Vista, Viajes
La recomendación para ir de Santa Marta a Cartagena es tomar la vía cuando el sol esté muy abajo en el horizonte para que no dé de frente en la vía entre Ciénaga y Barranquilla. Gran parte de la vía pasa entre el mar Caribe y la ciénaga grande de Santa Marta, donde la brisa es tan fuerte que aveces se siente cómo la dirección del carro se ve afectada por el viento.
Cuando llegamos a Quilla -que es como conocen por acá a Barranquilla- giramos hacia el sur para buscar la vía de circunvalación para no tener que pasar por el centro de la ciudad. Desde ahí tomaríamos nuevamente hacia Cartagena, pero parece que dimos un giro en el lugar equivocado y tomamos una vía más lenta.
El ingreso a la heroica lo hicimos por una de esas zonas desconocidas de Cartagena. A mi me molesta que la gente se indigne con Pirri por haber mostrado los problemas de la ciudad en un sonado reportaje que incluyó hasta el robo de las cámaras del grupo de producción; pero cuando uno ve los cordones de miseria que rodean a la ciudad no puede dudar de la gravedad del asunto. La heroica está pasando por un momento difícil, y esconder sus problemas no es la solución.
Seguimos hasta la zona de Bocagrande en donde buscaríamos un apartamento para arrendar, y al igual que en Santa Marta solo fue necesario detenernos para que inmediatamente llegaran a ofrecer apartamentos en alquiler. El piso que alquilamos tenía una hamaca en el balcón, y en la sala había un libro en alemán que no entendí del todo, pero me dejó claro lo oxidada que tengo la lengua de Goethe.
