Tan solo, es lo que pienso

Riohacha

Marzo 9, 2008 Publicado en Viajes

La historia de esta ciudad ha sido marcada por la piratería. Se fundó inicialmente en la zona donde actualmente está el Cabo de La Vela por el personal de la sociedad perlera de la Isla de Cubagua quienes se habían traslado al saber que en sus costas habían perlas. Por cuenta de este recurso el poblado estuvo bajo constante asedio por parte de los piratas y esta zozobra obligó al traslado de la población hacia el sur de la península, en la desembocadura del río de la Hacha. Con este cambio se esperaba confundir a los piratas y permitir a la población crecer y crear fortificaciones con las cuales defenderse. El siguiente gran ataque pirata solo se dio hasta 1596 por parte de Francis Drake quien venía en búsqueda de oro y perlas. Dicen que fue acá donde el pirata Drake contrajo la enfermedad que lo llevaría a la muerte, pero otros dicen que murió en un combate posterior. De aquellos días solo se tienen los cañones apostados en el malecón, alguna que otra historia en la memoria colectiva y del pasado perlífero ya no se oye hablar. Quién sabe cuántos relatos aguardarán ocultos en sus playas.

El malecón tiene una estatua de Nicolás de Federmán, el conquistador alemán a quien se le atribuyó por mucho tiempo la fundación de Riohacha. Si bien esta hipótesis ya ha sido ampliamente rebatida, aun existen muchos elementos en honor a Federmán en la ciudad.

Nicolás de FedermannCañones en el malecónLas playas de RiohachaLas playas de RiohachaEl muelle turístico
El muelle turísticoPelícanos desde el muelle turísticoPescando en el muelle turísticoPez RocaUna brisna
La plaza Almirante PadillaEl Almirante PadillaEl mall de la esquinaCatedral Nuestra Señora de los RemediosZenit
Nicolás de Federmann
Cañones en el malecón
Las playas de Riohacha
Las playas de Riohacha
El muelle turístico
El muelle turístico
Pelícanos desde el muelle turístico
Pescando en el muelle turístico
Pez Roca
Una brisna
La plaza Almirante Padilla
El Almirante Padilla
El mall de la esquina
Catedral Nuestra Señora de los Remedios
Zenit

Del malecón seguimos por la Avenida 1ª hacia el muelle turístico, donde un grupo de pescadores de vez en cuando sacaban algo del mar. Una de esas presas fue un pez roca al que retornaron lo más pronto posible, porque según los pescadores el contacto con este pez produce síntomas similares a los del cólera. Al salir del muelle noté que la playa tenía vallas informativas para hacer ejercicio, como si hubiese sido acondicionada para hacer un recorrido de ejercicio cardiovascular.

Y ahí estaban los artesanos wayúu esperando para ofrecer sus artesanías. Comprarle a los wayúu es muy complicado porque nunca nadie tiene un precio fijo, el siguiente al que le preguntes te puede pedir mucho menos o mucho más, así que no hay forma de deducir un precio de referencia con el cual negociar. Después de notar que habíamos pagado un precio alto por una artesanía buscamos a la vendedora para pedir una compensación, pero extrañamente la wayúu ya no hablaba español y solo se expresaba en wayúunaiki. La única conclusión que pude sacar sobre estos vendedores es que los más niños son los más peligrosos.

Mientras nos mirábamos de reojo las caras de turistas y nos burlábamos unos de otros, paramos ante un puesto en la avenida para comprar el desayuno: arepa e’huevo y jugo de naranja. La combinación gastronómica, en conjunto con la locación y bajo el sol brillante de la Guajira es tal cual la vida que uno se merece.

Terminado el desayuno continuamos hacia la plaza principal, conocida como La Plaza Almirante Padilla, el héroe de la batalla de Maracaibo y natural de Riohacha. Sobre la esquina de la plaza está el mall donde la noche anterior habíamos comido. Hicimos algunas compras, caminamos por la plaza y continuamos rumbo al parque Tayrona.

Dar con la salida a Santa Marta fue fácil, siempre estábamos ‘enrutados’ y siempre nos respondían ‘dele derecho’. Ya el desierto de la alta Guajira se había quedado muy atrás, y la vegetación se hacía más verde mientras más cerca estábamos de la sierra. Pasamos por varias poblaciones entre las que recuerdo Mingueo y Palomino, que son precisamente las poblaciones hasta donde pueden ir los carros con las placas de la Guajira.

  1. Una respuesta to “Riohacha”

  2. By ENA PATRICIA on May. 28, 2008

    Hola, naci al sur del dpto de la guajira pero amo a riohacha por que es una ciudad pequeña que te brinda comodidades, tranquilidad y muchas cosas hermosas

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