Tan solo, es lo que pienso

Mompox, la tierra del olvido

Marzo 5, 2008 Publicado en Viajes

La extenuante jornada del día anterior nos atornilló a las camas y no fue sino hasta casi el medio día que por fin salimos del hotel. Afuera ya esperaban los guías que se habían enterado de la presencia de nuevos turistas, pero como por el momento nuestra mayor preocupación era desayunar lo primero que preguntamos fue por dónde ir al Comedor Costeño, el restaurante que tan ampliamente habían recomendado las personas con quienes conversamos la noche anterior en la plaza Santo Domingo. El local estaba a tan solo unas cuadras del hotel, pasando por la plaza en la cual está el antiguo mercado y desde ahí por la calle paralela al río hasta mitad de cuadra.

El día estaba fresco y hacía brisa, lo que se puede catalogar como un acontecimiento en Mompox, donde la temperatura media es de 42°C y el calor puede llegar a ser insoportable, incluso para los momposinos.

Lo primero que llama la atención del Comedor Costeño son las paredes llenas de mensajes, como si se tratara de un gran libro de visitas. En algunos se leía que Mompox era tal cual la habían visto en televisión o en cine, algunos turistas extranjeros demostraban su encanto con la población y otros tantos mostraban su agradecimiento con la cocinera, habían mensajes de paisas, rolos y costeños, encontré una manizaleña y un pastuso, habían mensajes de políticos en campaña buscando publicidad gratis, algunos mensajes en alemán y otros tantos en inglés, estaba el muro tan repleto que solo había espacio disponible desde los dos metros hacia arriba. Pero el tema que más se repetía eran las frases con tono cristiano en donde agradecían a la cocinera, a Mompox y a Dios por todo.

De desayuno pedimos arepa’e huevo, patacón y suero, todo lo que un desayuno costeño debe tener. Mientras nosotros devorábamos las últimas arepas la administradora narraba algunas anécdotas sobre la población. Contó que el local era el punto de parada obligado para los competidores de la travesía por el Magdalena, que en Mompox se habían filmado la telenovela Escalona y la película Crónica de una Muerte Anunciada, que para el almuerzo tendría bagre e icotea y que a Mompox no se le dice “adiós” sino “hasta luego”.

La icotea, por si alcanzaron a preguntar, es el nombre con el cual se conoce a la tortuga galápago en esta zona. Parece ser que aún no está en riesgo de extinción y que ya existen algunas regulaciones para su consumo. Antes en el menú también había armadillo, pero ya no lo ofrecen porque está muy escaso, seguramente en peligro de extinción, pero comentaron que en algunos locales se puede pedir si se hace la pregunta correcta, lo que me lleva a pensar en los terribles depredadores en que nos hemos convertido, que podemos llegar al exceso de consumir tan solo por capricho y no por necesidad, aunque eso implique la extinción de una especie.

Iglesia de San FranciscoParque de la libertad - Si a Caracas debo la vida, a Mompos debo la gloria (Bolivar)Balcones de MompoxCorredor en la alcaldíaCorredor en la casa de la cultura
Patio de la casa de la culturaCampanario de MompoxCalles de MompoxIglesia de Santa BárbaraLa Cruz de Mompox
La antigua Cruz de MompoxDesde el campanario de la iglesia de Santa BárbaraAnidando en una cruzHoja de cocaÁrbol a la orilla del Magdalena
Panorámica del Magdalena desde MompoxLa AlbarradaLa AlbarradaViejos recuerdos del puertoBalcones de Mompox
Antiguo Mercado de MompoxBalcones de MompoxTumba del General MazaTumba del poeta Candelario ObesoGato del cementerio
Filigrana de Mompox
Iglesia de San Francisco
Parque de la libertad - Si a Caracas debo la vida, a Mompos debo la gloria (Bolivar)
Balcones de Mompox
Corredor en la alcaldía
Corredor en la casa de la cultura
Patio de la casa de la cultura
Campanario de Mompox
Calles de Mompox
Iglesia de Santa Bárbara
La Cruz de Mompox
La antigua Cruz de Mompox
Desde el campanario de la iglesia de Santa Bárbara
Anidando en una cruz
Hoja de coca
Árbol a la orilla del Magdalena
Panorámica del Magdalena desde Mompox
La Albarrada
La Albarrada
Viejos recuerdos del puerto
Balcones de Mompox
Antiguo Mercado de Mompox
Balcones de Mompox
Tumba del General Maza
Tumba del poeta Candelario Obeso
Gato del cementerio
Filigrana de Mompox

La historia de Mompox está llena de hechos y personajes importantes que le han valido ese aire trascendente con el cual la gente se expresa de la población aunque uno no sepa las razones o las historias. La mejor manera de recorrer la población es tomar un mototaxi y pedir un recorrido turístico, igual que como se hace en Santafé de Antioquia, que dicho sea de paso es ciudad hermana de Santa Cruz de Mompox. Los mototaxistas han pasado por un curso de guía turístico básico, y además se saben algunas historias especiales del prueblo.

Iniciamos el recorrido frente al Comedor Costeño, en la Albarrada -que es el nombre con el que se conoce a la calle que va paralela al río- para seguir a la plaza Sucre, donde se encuentran el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús y la iglesia de San Francisco, una de las tantas iglesias que hay en la localidad. Los guías comentaron que los españoles al llenar la ciudad de comunidades religiosas lograron controlar los habitantes de la zona. ¿No le notan alguna similitud con la realidad actual? En un área reducida como es la localidad de Mompox se pueden contar 5 iglesias y cada una perteneciente a una comunidad religiosa diferente.

Volvimos al mototaxi y continuamos hasta la plaza de la libertad, lugar en donde fue dado el grito de independencia de los momposinos, aquel famoso “ser libres o morir”. Junto a la plaza está el convento de San Carlos, casona donde funciona la alcaldía municipal y cuyo proceso de restauración sorprende. La plaza tiene un monumento en homenaje a la libertad en donde se leen las palabras pronunciadas por Bolivar: “Si a Caracas debo la vida, a Mompox debo la gloria”. La historia cuenta que el libertador con 400 momposinos y el refuerzo de venezolanos, emprendió camino a Cúcuta, donde da inicio a la Campaña Admirable que culminará en Caracas, y con la cual consigue la liberación del occidente de Venezuela.

La siguiente parada fue, o por lo menos así lo intentamos, el museo de arte religioso. El horario de visitas es hasta las 11:30 AM y habíamos llegado a las 11:25 AM. La encargada de las visitas nos indicó que ya no podíamos entrar, así que al no poder pasar dimos las gracias por nada y continuamos hasta la casa de la cultura, actualmente ubicada en una vieja casona donde funcionan la Academia de Historia de Mompox y la Escuela de Música. En esta casona nació Juan del Corral, gobernador y dictador de Antioquia en 1813, quien es recordado por haber abolió la esclavitud.

Salimos de la casa de la cultura y seguimos el recorrido por la Calle Real del Medio, la calle paralela a la albarrada, desde donde se veían varias casonas y algunas callejas con muchas historias por contar. Cuántos próceres, grandes personalidades -o grandes pillos según como se les mire- habrán caminado por aquellas mismas calles. Algunas de aquellas callejas guardan un encanto colonial, preservado en parte gracias al hecho de que Mompox es patrimonio histórico de la humanidad.

Bajando por una de esas calles en dirección al río está la iglesia de Santa Bárbara, tal vez la iglesia más conocida de Mompox. Desde esta iglesia salen las procesiones de Semana Santa, con sus imágenes que tienen más años de los que tendrá actualmente mi abuelo, con sus trajes y vestidos de época y sus cruces con abolengo, porque además es en esta iglesia donde se custodian la cruz de Mompox, tanto la nueva como la antigua.

La iglesia describe en su estética la historia de Santa Bárbara, aquella princesa árabe que se enamoró de un cristiano y cambió de religión, su padre la encerró en una torre para que nadie la viera. Ella mandó construir tres ventanas en la torre como homenaje a la trinidad cristiana, y cuando su padre se enteró de esto la condenó a muerte, ejecución que él mismo llevaría a cabo, y que en el momento en el cual sostenía el hacha en alto un rayo lo alcanzó. Por eso Santa Bárbara es la patrona de los rayos y los truenos, además de ser la patrona de los trabajos en los que intervienen explosivos.

La torre de la iglesia de Santa Bárbara tiene tres ventanas, un balcón, está adornada con palmeras y los remates tienen un cierto sabor árabe, el sincretismo tal cual como lo recomendara Gregorio Magno.

Desde la parte alta de la torre hay una vista interesante de los techos de la población. Fue acá donde el guía nos contó que la localidad fue fundada con el nombre de Santa Cruz de Mompox por el adelantado Alonso de Heredia, hermano del fundador de Cartagena de Indias. El nombre de la población es en reconocimiento al cacique Mompoj, jefe de la tribu que habitaba aquellos terrenos y quien habría dado una feroz batalla antes de ser vencido. Además nos contaron que por mucho tiempo el brazo de Mompox fue el brazo navegable del Magdalena, lo que trajo prosperidad a la población de la cual se decía que ’se acostaba uno y amanecían dos, y que si hacía viento venían ciento’, en referencia a que siempre estaba llegando gente al puerto por la importancia que tenía. Como vestigio de aquella época dorada aun se aprecian los cañones emplazados en la albarrada con los que se defendía la población de los ataques de los piratas que subían por el río Magdalena.

Unas cuadras más allá siguiendo por el bosque Santander está el taller de orfebrería donde se hacen los famosos pescaditos dorados, esos mismos que hacía el coronel Aureliano Buendía en las novelas de Gabo. De nuevo encontraba el realismo mágico en el viaje, esta vez en las calles de Mompox.

Otra sorpresa me estaba esperando dentro de la casa del orfebre, en donde el guía señaló una planta de coca que crecía en medio del patio. Según contó, todos los patios de Mompox tienen plantas de coca, y la gente acostumbra mascar las hojas. Pensaba que la coca era empleada solo por los indígenas en las zonas montañosas, como la sierra o el altiplano boliviano, pero ahora encontraba que en Mompox también se usaba.

Siguiendo por la albarrada se encuentra la Piedra de Bolivar, una loza donde están anotadas todas las fechas de ingreso y de partida del libertador. Y hablando de Bolivar, la estatua de libertador que está en Mompox es vaciada del molde creado por Tenerani, lo que dicho de otra forma significa que es idéntica a la de Bogotá.

La zona rosa, también conocida como la media luna, está a unos cuantos metros más allá siguiendo por la albarrada, justo en la parte donde se estrecha tanto que los mototaxis no pueden pasar. Al rededor de esta calle se encuentran las casas que algunos extranjeros han comprado para hacer hoteles. Como dato para los interesados, en Mompox hay varias casonas que están a la venta, tal vez un hotel en Mompox sea una buena inversión.

Al dar el rodeo a la media luna se llega a la plaza de la Concepción, que según registros históricos es el lugar dónde se fundó Mompox. La plaza tendría un tamaño muy reducido en comparación al que habría tenido inicialmente, cuando se conocía como la Plaza Mayor. Las crecientes del río y la edificación de algunas casas la redujeron de tamaño, para finalmente quedar con su área actual después de la construcción del antiguo mercado. A un lado de la plaza hay un conjunto de casas que tienen un único techo común; el guía comentó que aquel tipo de construcción era usado por los ‘turcos’ que vivieron en Mompox. En medio de la plaza hay una cruz de hierro cuyo origen se pierde en la historia y tan solo se tiene referencia de la fecha en la que fue emplazada en su sitio actual. Bajé a tomarle una foto a la cruz y con tan solo unos segundos en mitad de la plaza llegaron los vendedores a ofrecer sus productos. El más famoso de ellos es tal vez el queso de capa, muy parecido al queso pera según puedo recordar, de sabor muy agradable y consistencia compacta, como a mi me gusta. Junto con los quesos compramos unas galletas para el camino.

Ahora seguimos hacia la iglesia de Santo Domingo, la misma donde la noche anterior habíamos encontrado la plazoleta de comidas. Por la misma calle más adelante se llega al cementerio, que como cosa rara está plagado de gatos. Contaba el guía que alguna vez habitó en Mompox un hombre que gustaba de la compañía de los gatos, y que el día de su sepelio los felinos lo acompañaron a su última morada. Desde entonces la gente ha dejado platos con comida en vez de flores al lado de su tumba, y así los gatos, sus queridos gatos, le siguen haciendo compañía.

En este cementerio está la tumba del General Maza, amigo del libertador, persona sanguinaria y de pocos modales. Dicen que al general le gustaba jugar con los españoles capturados, a quienes les ordenaba que dijeran “Maza”, y como los españoles al hablar diferencian la Z de esa forma los torturaba por un tiempo. La otra tumba famosa es la del poeta Candelario Obeso, el poeta negro que escribía como hablan en la zona “¡Qué trijte que ejtá la noche! / ¡La noche qué trijte ejtá! / No hay en er cielo un ejteya… / ¡Remá, remá!”.

Y para finalizar, todo viaje por Mompox debe concluir en alguno de los talleres de joyería para observar su famosa filigrana. Nos llevaron a una joyería a escasas dos cuadras del hotel donde nos habíamos hospedado, justo detrás del colegio Pinillos, que es el colegio ubicado en donde antes funcionara el Colegio Universidad de San Pedro Apóstol, que ostenta el título de ser la primera universidad fundada en Colombia después de la independencia.

Aquel circuito había durado un poco más de lo planeado, pero la belleza de la localidad no daba para prisas. Razón tenía Bolivar cuando exclamó “Mompox no existe, es un sueño”.

  1. 7 respuestas to “Mompox, la tierra del olvido”

  2. By diomer navarro mendez on Abr. 24, 2008

    antes que nada quiero felicitar a todas las persoinas que aprovechan este medio para divulgar la historia y todo lo relcionado con la depresion momposina…
    por otra parte me gustaria lo hicieran con las iglesias o otras cosas de la foma mas detallada posible donde, uno pueda encontrar por ejemplo” iglesia de san agustin: su foto su historia etc…no solo de las iglesias mas relevantes para la comunidad… gracias!!!

  3. By diomer navarro mendez on Abr. 24, 2008

    yo soy orgullosamente de peñoncito magdalena y estoy orgulloso de toda la depresion momposina,no solo por su historia sino por la calidad humana que perciben las personas de otras partes…
    solo resta decirles gracias por toda esta informacion puesta en manos del mundo!!

  4. By sebaxtian on Abr. 25, 2008

    Diomer, muchas gracias por tus comentarios. Me agrada saber que el objetivo que persigo al escribir esta bitácoras se cumple.

    Siempre espero dejar en las personas una idea de los lugares que visito para también invitarlos a salir de viaje, dejándoles algo para que se asombren al llegar.

    Voy a buscar páginas para enlazarlas desde acá y así ofrecer un enfoque histórico además mi visita como turistas.

  5. By luis on May. 6, 2008

    no se encuentra nada coloquen algo que balga la pena idiotas

  6. By sebaxtian on May. 7, 2008

    Gracias por tu comentario Luis. Lástima que no hayas podido extraer algo significativo de la página para escribir un comentario que valga la pena.

  7. By dania rosa vidales arrieta on May. 27, 2008

    hola sebastian quiero que sepas que me encanto tu articulo es muy bueno hace que me sienta orgullosa de ser momposina, hace algunos meses no voy y hace que me sienta mas cerca de mi tierra. por fa vulve a visitarnos y para que te enteres de mas cosas y mas historias. recuera que a mompos no se le dice adios sino hasta luego

  8. By Mauricio on May. 31, 2008

    Sebaxstian, muy informativo tu articulo, tu sabes si en Mompox hay algun sitio donde enseñen al arte de la filigrana. Con quien hablar, y como seria?
    muchas gracias

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